Ataques, phishing, fraude del CEO, recuperación de datos, soporte legal… Lo importante es lo que incluye el servicio, no solo la póliza.
La pregunta ya no es “si me atacan”. Es “cuándo” y cuánto me costará. El ciberseguro no es solo una póliza: es servicio de emergencia.
Qué suele cubrir un buen ciberseguro
- Respuesta ante incidentes (forense + contención)
- Recuperación de datos y sistemas
- Gestión de ransomware
- Responsabilidad por fuga de datos
- Asesoramiento legal y sanciones (según caso)
- Comunicación y reputación (en pólizas avanzadas)
Qué suele NO cubrir si no lo contratas bien
- Phishing con transferencia autorizada (fraude) si no está incluido
- Pérdidas por parada de negocio sin garantía específica
- Equipos sin medidas mínimas de seguridad
Coste real de un incidente
Horas de actividad parada + reputación + clientes perdidos + técnico urgente.
Lo caro no es el hacker: es el día después.